It hurts.

Dicen que a través de las palabras, el dolor se hace más tangible. Que podemos mirarlo como a una criatura oscura. Tanto más ajena a nosotros cuanto más cerca la sentimos. Si uno de estos pequeños granitos enferma, el resto del organismo enferma también. Pero yo siempre he creído que el dolor que no encuentra palabras para ser expresado es el más cruel, más hondo… el más injusto.

martes, 5 de abril de 2011

5.

Supongo que no tengo nada más que comentar, sólo el simple hecho que recuerdo a la perfección mi cinco de abril del año pasado y cada vez sé con mayor certeza que si ese día hubiese estado en el lugar de cualquiera de las personas que cumplieron su sueño, ahora mismo estaría feliz de haber estado ahí, y no llorando y hablando de dolor cuando no tenéis ni puta idea del significado de esa palabra.
Y aclaro una cosa, no estoy dirigiéndome a todo el mundo, sé que no estáis todos igual, solo estoy generalizando, quienes quieran darse por aludidos, allá ellos, o más bien ellas.








Y sin embargo, me di cuenta de que iba a sobrevivir. Estaba alerta, sentía el sufrimiento, aquel vacío doloroso que irradiaba de mi pecho y enviaba incontrolables flujos de angustia hacia la cabeza y las extremidades. Pero podía soportarlo. Podía vivir con él. No me parecía que el dolor se hubiera debilitado con el transcurso del tiempo, sino que, por el contrario, más bien era yo quién me había fortalecido lo suficiente para soportarlo.





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